jueves, 8 de septiembre de 2016

Relato de mi vivencia. Mujer guerrera en los Highland Games

Myca tuvo un día muy especial en los Highland Games, ya que fue la primera vez que el CEME presentó a una mujer en vestido en una exhibición de esgrima antigua. Cada vez es mayor la evidencia de que hubo mujeres participando de las guerras, pero ¿podrían ser entrenadas en el arte de la esgrima? Mientras historiadores y antropólogos se ponen de acuerdo, ella retrata ese momento:

"Un domingo 14 de Agosto me levanté temprano con mucha energía, guardé en una mochila mi vestuario, mis botas, y me dirigí hacia el evento.

Una vez que comenzó me situé en el campamento y tomé mi puesto. No, no era la que tejía, tampoco la que cocinaba ni la que lavaba ropa en el río… Era una guerrera.

Desfilé orgullosa con mi espada al cinto, mirando adelante y con la cabeza erguida. ¡Impensable! ¿Una mujer desfila con una espada? Sí, así parecía. Pero eso no terminaba en un desfile… Ya caía el mediodía y la gente se acumulaba alrededor del stand: iba a haber una demostración de técnicas de batalla. Una fila de túnicas negras y espadas se podía ver desde el otro lado del Cordón, y entre esa monotonía, un vestido verde resaltaba sin miedo.





 Una mujer demostraba efectivas técnicas de combate frente a sus pares, hombres todos ellos. Un vestido volaba en cada derribe, el pelo suelto bailaba en cada giro y yo, ponía mi corazón en cada golpe. Orgullosa a cada paso, peleaba como en la Edad Media tal vez no lo hubieran podido concebir. Orgullosa demostraba lo que sabía y me gustaba hacer, si temor a burlas o críticas, sin temor a nada, con entrega y cansancio.




  Orgullosa, peleaba, combatía, vivía.