lunes, 1 de septiembre de 2014

Feedback: Cena de Aniversario de Peregrinus Albus



La tarde del sábado tres de agosto se colmó de actividad por parte de los peregrinos. Comenzaban los preparativos para la Cena Aniversario por el cuarto año de la apertura de la primera Sala de Armas en la que se desarrollaron las clases del CEME. Este año presentó una particularidad: por primera vez no pudo ser coordinada por su miembro fundador Sir Martin Farhill, absorto en su nuevo rol de padre. No obstante, tres de los representantes más antiguos del Círculo de Lanzas, Doña María, Fernad Trobb y Voris, se hicieron cargo del estandarte y llevaron a cabo la organización del festejo. ¡Y enhorabuena! Porque todo resultó de maravillas.

La convocatoria para la preparación incluyó también a algunas compañeras de la vida civil de los peregrinos, como Betsabé, y Laura, que donaron sus manos y su tiempo a los exquisitos resultados.


Gustavo, otros de los primeros compañeros de armas, nos compartió su percepción del evento: "Las cenas de camaradería para mí siempre son geniales, la paso muy bien: entre amigos y con mucha comida. Esta en particular fue especial para mí por poder compartirla además con la persona que amo y con mi hijita preciosa. Espero poder seguir compartiendo este tipo de cosas"


La pequeña peregrina fue claramente una de las atracciones de la cena, como recordaban Liss y Santiago: "No fue una cena peregrina fuera de lo común, lo más cómico fue la hija de Gus con una mini túnica, jaja. Pero también fue anecdótico el calor que hacía y que todo lo que prepararon (guiso y vino caliente) era esperando una noche de invierno, por lo que algunos terminamos comiendo afuera. También que fue la primer cena de Maxi, creo que es el único que nunca había venido."
En efecto, en pleno invierno, el calorcito de la leña de los guisos y el vino especiado hicieron de las suyas.


Y los soldados, ni lentos ni perezosos cuando de comer se trata, hicieron honor a tantos preparativos:


Doña Paula nos contaba que "a pesar de la humedad y el veranito de invierno, a pesar de que se me fue la mano con los condimentos, todos parecieron disfrutar de la velada.  Me encantó ver a Helenita vestida de peregrina.  ¡Y se extrañó a la familia de Osos, obvio!"

Los condimentos no parecieron demasiados para algunos valientes, como fue el caso de Diego, quien traslada sus felicitaciones a los organizadores: “¡Qué buena que estuvo la cena! La verdad que nada más se puede pedir... Una rica comilona, bien al estilo del medioevo. Panes caseros, guisos, diferentes acompañamientos, mucha cerveza y buenos amigos. Creo que el premio esta vez se lo llevaron el guiso de carne y el vino especiado. Aunque un poquito picante para lo que estamos acostumbrados en esta época, pero para un amante como yo de lo picante estuvo DE-LI-CIO-SO. Aunque faltaron las coplas –Germán el Caminante no pudo asistir al encuentro-, no faltaron las risas. Esta fue mi segunda cena y la primera como parte oficial del grupo. Me sentí tan en familia como en casa. No hay palabras para agradecer el gran esfuerzo que hicieron Doña Maria, Javi y Fer en el armado del evento. ¡Gracias por hacernos sentir tan a gusto, gracias por agasajarnos, gracias por una velada tan especial!” Y agrega: “Me fui a dormir con un exquisito sabor a vinito espaciado en la boca... jajaja casi que me pongo a preparar a las 3 de la mañana una ollita”

Los organizadores compartieron unas palabras con los peregrinos reunidos en el lugar


La joven guerrera Andrea se sumó a los agradecimientos: “También quiero felicitarlos chicos, se notó todo el esfuerzo que llevó preparar la cena y quedó todo genial. Mil gracias por otra linda noche entre peregrinos :)”

Y también Octavio: "La cena estuvo buenísima. A destacar el grupo humano, que uno se siente en familia. La comida muy rica, el guiso muy sabroso y la bebida con cuatro opciones, acompañados por la música medieval de Laudate. Síntesis: ¡una velada muy agradable!"

Claro, contamos nuevamente con la musicalización de nuestras amigas Laudate Dominum que están en un gran momento de su carrera, siempre con nuevas melodías y con numerosas presentaciones exclusivas o en conjunto con otros grandes grupos de música medieval y renacentista.

Sir Martin, si bien lamentó no haber podido estar presente, pudo disfrutar de los logros conseguidos: “Solo quiero decir que estoy muy orgulloso de ver cómo el espíritu de estos miembros fundadores de Peregrinus se ve reflejado en los miembros del Consejo, que tomaron las riendas de todo lo que hizo falta para poder realizar este encuentro sin mi participación. A todos los que estuvieron presentes y colaboraron, gracias por estar ahí celebrando nuestro aniversario y compartiendo una velada de camaradería”


La próxima cena de fin de año celebrará los cinco años desde la concepción de este gran sueño que es Peregrinus Albus. Se espera un acontecimiento sin precedentes entre calderos y cucharones, sembrado de participaciones e invitados especiales. ¿Qué ocurrirá? Seguramente será algo digno de ver… y de catar.

Marisa Fernanda García
Consejera Diplomática de Peregrinus Albus