lunes, 4 de julio de 2011

Feedback: Reseña sobre Nuestra Presentación en la FanSCI Julio 2011




        Hoy vemos nuestros pasos detrás observando un arduo y contínuo trabajo en el taller de Peregrinus Albus durante más de un mes completo, con casi 30hs semanales de preparativos y la participación de la mayoría de nuestros miembros. ¡Éste es el espíritu Peregrino! En todo el tiempo que llevamos juntos, nunca antes habíamos sentido que este lazo se fortaleciera tanto como en esta oportunidad; evidencia fiel del espíritu que reina en nuestros encuentros. Cada uno de uds. es una piedra fundamental y el conjunto nos vuelve sólidos como un muro. Los caballeros de Peregrinus Albus quieren agradecerles a todos ustedes en primer lugar, quienes trabajaron junto a nosotros para hacer realidad este proyecto. Su compañerismo, compromiso fiel y entusiasmo son valuartes que siempre defenderemos como directores del grupo con honra y dedicación. 

       En segundo lugar, queremos destacar la impecable labor de los organizadores de la FanSCI, que nos han tratado como verdaderos nobles y han estado atentos y pendientes a cada detalle que pudiésemos necesitar. El estricto cronograma respetado al pie de la letra es algo que hacía mucho tiempo no veíamos y para quienes estamos sobre el escenario es una bendición. Su esfuerzo, honestidad y humildad se ha visto reflejado en el éxito del evento y los excelentes comentarios de todos los presentes. Estos caballeros desean saludarles y ponerse a su disposición siempre que nuestra presencia sea requerida. 
Para nosotros, la FanSCI comenzó mucho antes del 2 de Julio, y esa fecha se convirtió en la cúspide de nuestro esfuerzo. La organización, la preparación, los ensayos y finalmente realizar la presentación no fue sino una continuidad de gratos momentos en compañía de nuestros hermanos. Cada minuto compartido vale el sacrificio del trabajo realizado, y el resultado de este día es el fruto de este esfuerzo conjunto. Estos peregrinos han dejado parte de su espíritu en cada arma que fue repartida a los voluntarios del público para que pudiesen vivenciar al menos por un rato la belleza de esta disciplina. Y seguramente, la gratitud de todos uds, regrese junto a las armas a sus respectivos armeros.
       




       Juntos recreamos un entrenamiento básico de los civiles de una aldea medieval preparándose para defender a sus familias de un ataque del enemigo. Todo hombre, mujer y niño capaz de levantar un arma luchó por sus familias. Aprendieron cómo utilizar cada tipo de arma para complementarse con el resto de la formación, cómo trabajar en conjunto para beneficiarse de las ventajas de cada una y solventar sus falencias. Juntos se desplazaron por la plaza de armas simulando enfrentar al enemigo para estar listos. No dejando caer a sus hermanos. Fortaleciéndose en conjunto. Cada alma allí presente sintió cómo todo ser forzado a la contienda puede convertirse en héroe. Sin importar que tan débil físicamente sean, en conjunto son una fortaleza.







       Esa misma aldea, vio por la noche llegar a los Dux del Chastel Pelerin, acompañados por los nobles de Ardo Liltamor y sus músicos de Laudate Dominum para nombrar caballeros a aquellos escuderos que han demostrado ser dignos del título. Ante una batalla, no existe nada más movilizador y esperanzador que ver a un hombre común convertirse en Caballero. Porque el caballero no sólo es un soldado, es un hombre de honor. Este escudero juró ante los Dux ser leal a sus principios y valiente en la batalla. Nombrado ante Dios y San Miguel el escudero se levantó como caballero.


       Dado que la guerra puede traer muchas calamidades, fue el momento perfecto para celebrar este nombramiento y disfrutar una última noche de paz. Los músicos nos deleitaron con alegres melodías entre las dulces notas de las flautas, el fuerte sonido de los tambores y la voz de aquellas puras doncellas que nos permitieron ascender a los cielos. Pronto los inquietos pies de los nobles comenzaron a danzar en un movimiento solemne que dio paso a rápidas y entretenidas danzas. Poco a poco, los caballeros, soldados y civiles de la aldea fueron animándose a compartir esta comunión de los espíritus bailando junto a ellos en una danza que ennobleció los corazones y llenó sus espíritus. Hasta el niño más temeroso juntó coraje esa noche para despertarse en la mañana bajo los tambores de guerra.


       Pero la guerra termina y la vida continúa. Estos soldados, artesanos y filósofos que una vez lucharon junto a uds, compartieron largas horas de charla e historias sobre sus aventuras y conocimientos del viejo mundo, hasta que debieron marchar en respuesta a un nuevo llamado. Estos caballeros peregrinos hoy deben despedirse de nuestros amigos de la FanSCI para continuar con sus viajes, pero llevarán en sus corazones estos recuerdos. Y como la vida cruza el camino de los hombres continuamente para aquellos que saben escuchar sus augurios, estos peregrinos no dudan que nos encontraremos nuevamente.






Semper Fidelis!

Sir Martin Farhill

Portavoz de Peregrinus Albus