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¡A jugar!

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Los talleres de juegos de tablero de la Edad Media están entre mis favoritos del Campamento Medieval de Aldeanos de Puertafuera. Y a mi hijo le encantan los tableros y las fichitas, ¿ya estará en edad de aprender a jugar? Siempre me gustaron los juegos de mesa, y no es la excepción lo que ocurre con el molino y los juegos de cacería. Sí, está bien, cada vez voy aprendiendo un poco más las reglas y, aunque me caracterizo por ser infinitamente más intuitiva que estratégica, "me salen" más tácticas para comer fichas o huir de una movida fatal. Y es que la mente se agiliza, aún cuando no tomemos conciencia. El nine men's morris, o juego del molino, es tan simple y complejo a la vez que todos deberíamos seguir jugándolo en nuestros tiempos libres tanto como el chinchón o el dominó. ¡Es genial! Aquí les dejo una imagen del tablero según el "Libro del Axedrez, dados e tablas" de Alfonso el Sabio en el siglo XIII:  Y acá una de un encuentro del Campamento e...

La seguridad en la Sala de Armas

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Este texto lo escribió el miembro de nivel 3, clase de alumnos avanzados, Santiago Casini Se dice que para aprender a nadar, no basta con leer sobre hidrodinámica o hacer brazadas en el aire: hay que tirarse a la pileta. Llevado a las artes marciales, podemos suponer que para aprender a pelear, hay que pelear. Sin embargo, ¿alguien en su sano juicio empezaría a practicar natación tirándose a un río caudaloso o a un mar agitado? ¿Quién se metería a una clase en la que todos los días se revolean armas de madera? Es obvio que por algún lado hay que empezar, y de ahí, ir mejorando, hasta estar cada vez más seguros: de nuestras capacidades de mantenernos salvo, y de mantener a salvo a los demás.   Desde mi primer día en la Círculo de Esgrima Medieval Europeo de Peregrinus Albus, hace tres años cuando me acerqué tímidamente a participar de la clase de prueba, empuñé una espada de madera. Me tiré a la pileta, aunque bien acompañado. No era la primera arte marcia...