martes, 27 de diciembre de 2016

Campaña de Reyes Magos

A partir de hoy estaremos recibiendo juguetes nuevos o usados en buen estado para donar a chicos de la villa 31 junto a la Fundación El Pobre de Asís.
Los recibiremos en el club El Tejar durante las clases de hoy, el jueves y el martes 3 de enero, o podemos coordinar opciones de encuentro vía mail a eventos@peregrinusalbus.com.ar.

domingo, 30 de octubre de 2016

Impresiones sobre la Noche de los Museos 2016

Doña María, Alcaldesa de los Aldeanos de Puertafuera de Peregrinus Albus, es también María Paula Antelo, directora del grupo de música medieval y renacentista Laudate Dominum. Gracias a ella, ayer vivimos ambas agrupaciones una noche increíble, ya que por su iniciativa nos invitaron a participar de la Noche de los Museos dos importantes instituciones: la Asociación de Ex Alumnos del Colegio Nacional Buenos Aires y el Centro Cultural Paco Urondo, dependiente de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. ¿Y qué ocurrió? Aquí sus palabras, que repiten la emoción de todos nosotros:

"Como predije, la noche de ayer pasa a ser una de esas noches inolvidables.
Me quedé corta con la imaginación porque sabía que iba a ser memorable, pero nos terminamos saliendo de cualquier escala.

Estoy muy orgullosa de mis Laudates: Espe Be, Graciela Carro, Marcela Cosarinsky, Silvia Liliana Salgado Allaria, Santiago Casini, Adriana y Dani, y extrañé mucho a Gabriela Gallo. Gente que ya nos vio otras veces dice que fue lejos nuestro mejor concierto, que estábamos muy sueltos. Me emocioné con la aparición de Gabriela Portantier, quien no quiso perderse el concierto y salió diciéndome que cosas así le sirven para reponer su salud.
También de pertenecer a Peregrinus Albus, que se lució de maravillas. Primero con la convocatoria para la peregrinación: totalmente cortada la calle Moreno, no tanto por nosotros sino por la cantidad de gente que había! Entre ellos, buena parte de las sopranos y contraltos de Quadrivium (Vicky Almós, Hilda Bajdacz, Luisa, Susana, Rossana y no recuerdo si alguien más), el coro en el que estoy, incluyendo a su directora Diana Ludueña. También Violen Rivas, mi papá Abu Pupu y mi hermana infaltable seguidora de Laudate, Maria Eugenia Antelo. También la compañía de Michael Ivanhoe y Duilio Camps, caballeros indispensables para estas travesías.
Las primeras cuadras caminando sobre Diagonal Sur, abarcando dos carriles y ¡¿una cuadra?! de largo, cantando a viva voz tres obras de nuestro repertorio, con el público acompañándonos.
La parada en Plaza de Mayo, que desbordaba de gente que esperaba para entrar a distintos museos, que no entendía qué estaba pasando, qué era esa marea humana que caminaba compacta, con estandartes, con música, con vestuario, con malabares, con espadas, con candelabros. Y el lujo de las tres juglaresas, Marisa García, Vinka Elizabeth Díaz Gómez y Margarita Lopez que entretuvieron a los caminantes mientras devorábamos algunos bocados para reponer fuerzas.
De ahí a la calle 25 de mayo, donde la música empezó a tronar entre los edificios. Me morí de risa cuando, al llegar a la esquina de Bartolomé Mitre, veo a un guardia de seguridad del Banco Central saltar de su silla para ver qué era lo que estaba pasando a dos metros de la puerta... Sí, una peregrinación medieval en pleno microcentro porteño, ¿quién lo hubiera podido imaginar?
Llegar al Paco Urondo y pedir a gritos que se apiaden de nosotros y nos dejen pasar la noche ahí. Esperar a que el rey nos diera las buenas nuevas desde el balcón y sorprendernos con la potente voz de Héctor Giunta, a quien se le escuchaba clarísimo a pesar de la altura. Entrar y, como habíamos adelantado, invadir el Urondo, no sólo por nuestras filas, sino por las de las decenas de personas que nos siguieron.
La divertidísima demostración de esgrima, que disfrutaron los grandes y deslumbró e hizo reir a los más chicos, a cargo de Martin Horacio Liparoti, Facu Vega, Santiago Gandolfo, Otto Scorzeny, Francisco Coda, Martin Gambetta, Myca Abril, Diego Gandolfo y Ezequiel Corellano, quienes más tarde salieron a la calle.
Y las danzas, en las que se prendió mucha gente (¡muchísimos y valientes hombres de todas las edades!) con sonrisa de oreja a oreja y todas las ganas para llenar nuestros corazones de alegría.
A eso de la una y media de la mañana, mientras desandaba sola el camino para ir a buscar mi máquina del tiempo, me preguntaba: "Y ahora... ¿cómo superamos esto?"
Al volver a buscar a Dani y a una amiga y compañera invaluable, quien me dijo que cada vez se divierte más con esto, que estuvo desde temprano volanteando, peregrinó, cantó, llevó frutas, bailó y rió mucho, mi querídisima Mariaa Obaya, estaban los chicos de Peregrinus, todos exultantes de felicidad, aplaudiendo la jornada.
No era para menos. Realmente fue una noche inolvidable."

Sepan disculpar que los nombres aparecen según su seudónimo de Facebook. Quiero agregar el agradecimiento a Facundo Zorzoli que llevó e hizo sonar su cuerno, a Miguel, que cuidó el stand del Centro Cultural, y Ariane sís por su compañía, además de a todos los que nos acompañaron cantando, haciendo palmas, riendo, aplaudiendo, vivando, sacando fotos... Iremos actualizando el post con imágenes y comentarios de otros miembros, pero no queríamos dejar de compartir nuestra emoción con ustedes. 

jueves, 8 de septiembre de 2016

Relato de mi vivencia. Mujer guerrera en los Highland Games

Myca tuvo un día muy especial en los Highland Games, ya que fue la primera vez que el CEME presentó a una mujer en vestido en una exhibición de esgrima antigua. Cada vez es mayor la evidencia de que hubo mujeres participando de las guerras, pero ¿podrían ser entrenadas en el arte de la esgrima? Mientras historiadores y antropólogos se ponen de acuerdo, ella retrata ese momento:

"Un domingo 14 de Agosto me levanté temprano con mucha energía, guardé en una mochila mi vestuario, mis botas, y me dirigí hacia el evento.

Una vez que comenzó me situé en el campamento y tomé mi puesto. No, no era la que tejía, tampoco la que cocinaba ni la que lavaba ropa en el río… Era una guerrera.

Desfilé orgullosa con mi espada al cinto, mirando adelante y con la cabeza erguida. ¡Impensable! ¿Una mujer desfila con una espada? Sí, así parecía. Pero eso no terminaba en un desfile… Ya caía el mediodía y la gente se acumulaba alrededor del stand: iba a haber una demostración de técnicas de batalla. Una fila de túnicas negras y espadas se podía ver desde el otro lado del Cordón, y entre esa monotonía, un vestido verde resaltaba sin miedo.





 Una mujer demostraba efectivas técnicas de combate frente a sus pares, hombres todos ellos. Un vestido volaba en cada derribe, el pelo suelto bailaba en cada giro y yo, ponía mi corazón en cada golpe. Orgullosa a cada paso, peleaba como en la Edad Media tal vez no lo hubieran podido concebir. Orgullosa demostraba lo que sabía y me gustaba hacer, si temor a burlas o críticas, sin temor a nada, con entrega y cansancio.




  Orgullosa, peleaba, combatía, vivía.




martes, 30 de agosto de 2016

Otra mirada sobre los Highland Games III: Apetito y hambre.

Nuevamente nuestro incipiente cronista Daniel Alberto Casaux nos deleita con un texto basado en sus vivencias en el Campamento Medieval de Peregrinus Albus. ¡A disfrutarlo!


En toda feria medieval que se precie no pueden ni deben faltar la gastronomía y los elixires de toda índole y graduación. Esta feria no fue la excepción, pero me dio la impresión de que los puesteros de alimentos sólidos se quedaron algo cortos de sustento. Quizás se debió a que la cantidad de asistentes superó las expectativas o a un inexplicable apetito colectivo producto de alguna alineación planetaria que potenció la voracidad de la plebe. Chi lo sá?


Pero volviendo al apetito, creo necesario destacar el "hambre" del público por participar de las actividades que ofrecía Peregrinus Albus. Y hubo para todas las edades. Los niños disfrutaron grandemente de los aparejos y del uso de la espada y los jóvenes y adultos deliraron con las formaciones combinadas en un simulacro de batalla medieval. Llamó la atención en el público el apego a las instrucciones impartidas por Sir Martin. En realidad, no debería sorprender este hecho, ya que nuestro líder (carismático si los hay) es muy ducho en crear el clima necesario para transportarnos a tiempos y lugares remotos donde se recrearán los ejercicios bélicos.




Ya puestos en combate, fue notable el tácito acuerdo que se generó entre la tropa a la hora de la actuación de los arqueros. Las flechas imaginarias no carecieron de su clásico sonido producido por las cuerdas, no de los arcos sino de las cuerdas vocales de algunos guerreros.



 


Debo hacer un "mea culpa" para finalizar. Casi me quedo fuera de las formaciones combinadas por llegar tarde (estábamos de recorrida por la feria). Apuré el paso para integrarme a alguno de los cuerpos y, cuando había tomado una lanza, Facu me dice: "No, Daniel. Tomá el mazo". ¿? Manifesté mi total ignorancia en el uso de tal adminículo, pero fui socorrido prontamente por el sargento Yusti (siempre servicial), que me instruyó en los rudimentos de la utilización del arma en cuestión. Sin perjuicio de ello, y con espíritu autocrítico, reconozco que parecía un híbrido entre uno de los hermanos Macana y Quasimodo. Pero sabrán comprender a este coeptus y le tendrán la paciencia necesaria en el aprendizaje del correcto uso del mazo. Es cuestión de tiempo.



Daniel Alberto Casaux, coeptus del C.E.M.E. de Peregrinus Albus, sobre una idea de Marita Balbi (Nona Biblio)

sábado, 27 de agosto de 2016

Mi primera feria medieval

Llegó la primera reseña de los Highland Games de la mano del entrañable Daniel, Coeptus del C.E.M.E. de Peregrinus Albus. ¡Muchas gracias por tus palabras!

MI PRIMERA FERIA MEDIEVAL

Nunca usé bigotes, ni barba ni patillas. Y un buen día me decidí. Se acercaban los Highland Games III, mi primera feria medieval. Empecé con una incipiente "mosca" debajo del labio, luego "dibujé" un proyecto de barba de forma ovalada y, por último, me dejé crecer el bigote, al que le dí forma alargada y respingada en los extremos.


Toda esta producción buscaba una suerte de personaje anónimo que no desentonara con los barbudos y bigotudos esgrimistas de nuestra sala Sala de armas, muchos de ellos con experiencia directamente proporcional a la cantidad de pelo en la cara. En mi ámbito laboral ya soltaron apodos como D'Artagnan, el Zorro, el Templario y "tenés sucio arriba del labio"(algunos pueden ser algo hirientes).


Calculé que llegaría al domingo 15 de agosto con un aspecto de guerrero medieval europeo bastante decente. Y ese día finalmente llegó. Era la primera feria medieval a la que asistimos con mi mujer. Hacía mucho tiempo que nos había picado el bichito de la curiosidad por todo lo relacionado con el Medioevo y nunca, hasta ese domingo, habíamos concretado nuestro anhelo. Lo curioso es que fui actor y espectador en un mismo envase, algo impensado hace un par de años atrás.

 
En un momento en que recorría la feria buscando saciar nuestra sed, un compañero de armas me manifestó su sano asombro y orgullo por lo completo que se veía nuestro campamento y por la variedad y calidad de actividades desarrolladas. En ese preciso momento tuve la misma percepción y sentimiento que mi camarada.


Mi primera feria medieval, los Highland Games III, no serán para mí unos juegos más. Pertenezco a Peregrinus Albus ... y no es poco.


Daniel Alberto Casaux

martes, 28 de junio de 2016

Ingresar al Campamento Medieval de Peregrinus Albus: palabras de una aldeana de lujo


Doña María Magdalena, Alejandra, aceptó brindarnos su testimonio sobre su primer mes del Campamento peregrino, que apenas ha abierto sus puertas a conocidos de la agrupación, pero lentamente comienza a encontrar espacios en los que crecer para integrar a todos los que quieran vivir todas o alguna de estas experiencias. ¡Espero que disfruten el relato tanto como nosotros!

"Dicen que cuando la persona está lista, aparece el maestro...

Vinka dijo que todos estamos en el camino de Peregrinus por algo, porque tenía que ser así.

Y yo solo puedo agradecer al camino que salió a mi encuentro cuando estuve preparada para verlo.

Siento que en este mes que empecé a ser una aldeana, aprendí muchísimo de muchas formas diferentes. Conocí y conozco personas que me enseñan tanto!!! En los talleres de teatro medieval con
Vinka, ¡cuántas lecciones para la vida! Descubrir quién es una, saber que hay que cuidar al compañero, y que hay que cuidarse una. Esas son cosas que no solo sirven en escena. Sirven para todos los tiempos. Y más para estos días que nos tocan vivir.


Descubrir la propia voz. Cuidarla. Valorarla. Son valores que se encuentran en el coro de peregrinos y
que aprendemos bajo la mirada atenta y paciente de Doña María. Y hacen a la esencia de nuestra alma que aprende a manifestarse de otro modo.

El campamento nos hermana, transitamos un camino en el que entramos de un modo, con las alas más o menos lastimadas y vamos tomando vuelo juntos, en bandada.

Cada vez que nos encontramos a ver videos, a compartir actividades o la rica comida de la época, o en los lugares donde se presenta Peregrinus vamos forjando la identidad del grupo con los antiguos ideales de compañerismo, lealtad, nobleza de sentimientos y pureza de intenciones.


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Cada uno de los peregrinos que nos abren sus casas, sus espacios, también nos abren parte de su mundo y de su corazón. Sir Martin, Héctor, Isabela, Margaret, Doña María, Lady Dragon, ¡y no me quiero olvidar de los mas pequeños! Cada uno son ahora parte también del mío. Es un honor haber sido aceptada y un compromiso el de dar lo mejor de mí el que asumí. ¡Y estoy feliz! Ahora mi alma tiene nuevas canciones para cantar, y mi voz tiene otros lugares por donde transitar. Y ser Doña María Magdalena también es sanar heridas que había que curar. Es apasionante esto de investigar, buscar en el pasado quiénes fuimos, los orígenes de mi familia, ver cómo vivían, qué creían, cómo se formó la familia de la que vengo y cómo fue su vida, sus penas, sus sueños. Yo no tenía idea de que mi apellido venía de tan lejos y esto me llena de respuestas que hacen nacer otras preguntas.

No hay senda más hermosa que esta que transitamos, tan llenos de proyectos y es maravilloso estar con ustedes para dar estos pasos. Mil gracias, solo palabras de gratitud tengo para todos los del grupo.

Gracias por aceptarme y permitirme caminar con ustedes. ¡Quiera el camino ser bueno y pleno de aventuras y aprendizajes para todos y cada uno de nosotros!

Como suele decirnos Vinka: Paz y Bien


Doña María Magdalena"

domingo, 5 de junio de 2016

Seis años atrás

Hace exactamente 6 años, Peregrinus Albus hacía su primera presentación pública. Yo estuve ahí. Y, como la Morena de la canción sefaradí, me dije "yo me voy con ellos".

 ---Doña María








miércoles, 1 de junio de 2016

Feedback: Encuentro de Esgrima Recreativo de Formaciones de Infantería

El año pasado se debatió mucho en las reuniones directivas de Peregrinus Albus acerca de poder ofrecer actividades de esgrima recreativo además de nuestro entrenamiento regular en la Sala de Armas. Hay mucho trabajo por hacer para lograr nuestra meta pero ayer dimos nuestro primer paso. Realizamos el primer Taller de Esgrima Recreativo orientado a Formaciones de Batalla. Esperamos que este sea la primera de muchas oportunidades más.

Es común que ofrezcamos en nuestras presentaciones hacer la muestra coparticipativa con el público de Formaciones de Batalla. Una parte de ella es justamente explorar las dificultades que se presentan al utilizar las armas en un campo de batalla. Por lo general, lo que vemos en los Tratados de Esgrima es una técnica de estilo duelista, uno contra uno. En el campo de batalla la técnica se ve limitada por múltiples factores: el espacio entre miembros de la formación, la dificultad de comprender el lugar o el estado de la tropa, la capacidad auditiva y visual entre otros.

Todos estos factores no se pueden replicar en un entorno de entrenamiento marcial sino en encuentros especiales con gran número de participantes. Por este motivo, convocamos a miembros de la Sala, amigos y participantes de nuestras primeras actividades sociales de los Aldeanos de Puertafuera.








Lo más interesante de este aspecto de la disciplina, es que raramente se encuentra documentado, y lo que se puede encontrar está sujeto a mucha interpretación del lector. Es un terreno plasmado de dudas y supuestos. Gracias a estas oportunidades, tenemos el privilegio de explorar cómo la psicología afecta al guerrero en el campo de batalla; y digo guerrero porque fuera de las grandes batallas de la historia, en el día a día de los poblados y aldeas, eran todos los estratos sociales los que se veían envueltos en la contienda. Gracias a la diversidad de género, edad, contextura y profesiones de nuestros miembros, podemos extrapolar un pequeño extracto de esa diversidad traída a nuestro presente.






Coincidimos que el mayor dilema en una formación trabada en combate es la coordinación y el orden. El caos de armas, ruidos, situaciones, heridos, etc, nos lleva a que cada guerrero individual pase por un proceso de dubitación entre mantener la directiva y reaccionar en pos de salvaguardar su vida. Cuando el caos se apodera de una formación cada integrante actúa de forma individual y la formación se hace vulnerable sin importar sus condiciones marciales o de recursos. Tanto nuestros caballeros como nuestros campesinos sublevados dieron oportunidad al bando contrario de tomar una posición de ventaja estratégica para desarmarlos.






La modalidad de diálogo y debate que define a estos talleres se vuelve sumamente enriquecedora, sacando a relucir multiplicidad de opiniones y reacciones posibles, así como ideas y propuestas. Así, en solo dos horas, logramos entrenar a una dotación de lanceros para valerse por sí mismos en el campo de batalla. Claramente esto no es suficiente, pero al menos, conociendo las particularidades de una formación de asteros, sus virtudes y desventajas, podrán defenderse mejor de encontrarse nuevamente en esta situación.






Esto demuestra también, que no se requiere un grado marcial relevante para un combate, aunque este sea claramente deseable. Un campesino equipado con una lanza y bien entrenado es en términos generales igualmente mortal que un hombre bien entrenado mal liderado. Aquí, en el campo de batalla, la técnica individual es irrelevante cuando se ve atacado por dos, tres, cinco lanzas al mismo tiempo. El número marca la diferencia cuando no hay una estrategia de fondo. Por ello, existen tantos tratados de estrategia y se le da tanta importancia a las Estrategias Combinadas de Batalla.


Sobre esto tratará nuestro próximo encuentro de Julio. Hemos disfrutado mucho esta experiencia, y en lo personal como director del taller, ha sido un placer ver cómo el grupo sigue creciendo; ofreciendo nuevas actividades y oportunidades para explorar todos los aspectos que hacen a esta disciplina.






Quiero agradecer a todos los participantes y a todos los que nos acompañaron en el proceso. Pero principalmente a Facundo Vega y Marisa García, quienes estuvieron conmigo trabajando para poder terminar a tiempo los materiales necesarios para dotar a dos formaciones de 20 personas a fin de poder recrear esta experiencia.




Semper Fidelis!

Sir Martin Farhill
Director de Peregrinus Albus

domingo, 24 de abril de 2016

Un día único gracias a Peregrinus Albus (Marisa García)

El sábado 9 de abril de 2016 será irrepetible en mi vida. Tal vez vuelvan a suceder las mismas cosas alguna vez, pero ya no tendrán el mismo significado.
Nos levantamos temprano en casa. Martín -Sir Martin- fue a la Cueva a encontrarse con Facundo y juntos tomaron todo lo que ya habían preparado el día anterior -telas, maderas, pieles, folletos, armas, vestimenta recreacionista, pufff- para llevarlo a Avenida de Mayo. Allí se encontraron con María Paula, quien había llevado otras tantas cosas desde la Taberna. Cuando estuvo el armazón listo, Martín volvió a buscarnos a Migue -nuestro hijo- y a mí, que ya estábamos preparados para continuar -que no empezar- la aventura.
Mientras los chicos preparaban todo en la calle, Migue y yo estuvimos ensayando el uso de la pandereta y los versos finales de la cuarta tirada del Cantar de Mio Cid. Y es que la siguiente parada a la que me acompañarían consistía en recitar las primeras cuatro tiradas del poema frente a la clase de Literatura Española I de la Universidad de Buenos Aires. Leonardo Funes, a quien considero uno de los mejores docentes que tuve la oportunidad de conocer en mi vida, me invitó a hacerlo para que sus estudiantes tuvieran una visión de aquello que comenzarían a estudiar ese mismo día. ¿Un sueño cumplido? Nooo, nunca me habría animado a soñar tan alto. Conocí el Cantar de Mio Cid en ese mismo espacio, sentada en esos mismos bancos. La Facultad de Filosofía y Letras se encierra para mí en una aureola casi diría de locus amoenus, dentro de la cual las preocupaciones se gozan, porque con las crisis se crea. La cátedra de Funes en particular tiene algo entre mágico y religioso, claro que no tan solo por las temáticas y los textos que abarca su materia. Haber podido ser parte de los paratextos con los cuales el docente asombra y hechiza a su alumnado... ¡es increíble! No me da la vida para agradecer el momento.


 
 
Terminado el recitado, huí -el video que me pasó gentilmente un estudiante no me permite contradecirme: huí raudamente, casi antes de que terminaran de aplaudir- para encontrarme con Martín y Migue -ya calmado del llanto que había comenzado minutos antes- que me esperaban afuera del aula. En el baño de la facultad me cambié el vestuario de juglaresa -o aldeana colorida por ahora, hasta que logre tener el tiempo para trabajar más en él- por el de noble, ya que era el que requería la siguiente parada.
En el viaje comimos los tres las empanadas que Martín había cocinado la noche anterior. Migue fue vencido por el cansancio, y llegó a la Avenida de Mayo en medio de su siesta. Allí estaba a punto de empezar sobre el escenario la celebración escocesa del Tartan Day, a cuyo festejo fuimos por segunda vez cordialmente invitados. Tuvimos la oportunidad de hablar con la gente, muchos se acercaron -jocosa o tímidamente, pero siempre interesados- a sacarse fotos, a preguntar por las armas que los chicos portaban, a conocer un poquito este increíble otro mundo que se encuentra en permanente bullición en Peregrinus Albus. Luego fuimos invitados a subir al escenario, a ser parte del desfile tradicional junto a artistas maravillosos que luego tocarían y danzarían para todos, a recreacionistas y soldados que recordaban diferentes momentos de la historia de Escocia. Subimos al escenario una vez más para que los miembros que portaban las túnicas de Robert de Bruce y Douglas -Miguel-Otto y Gustavo- tuvieran su momento de lucirse y nos introdujeran en el acto fundador de aquel país. A pesar de la constante amenaza de lluvia, la gente continuaba fluyendo, alegre, interesada, entusiasta. El mercado proveía productos que no se encuentran todos los días, por lo que se armaban colas interminables en algunos puestos. Sobre el escenario, las gaitas y los saltos danzarines alegraban a todos los presentes. Formaciones de batalla, armas de fuego disparadas, el espectáculo fue único.
 




 
 
Poco antes de las seis de la tarde, el silencio sobre el escenario, el soplar de un cuerno y la lluvia indicaron que había terminado la jornada. Me refugié con Miguelito bajo un techo, mientras el resto de los peregrinos desarmaba todo lo más rápido posible, bajo el agua. Llevamos todo hacia la Taberna y la Cueva nuevamente... pero... ¿terminó allí tan importante día?
No, claro que no. El festejo debía continuar. Por ello decidimos, con algunos de los presentes, ir ataviados hasta el Barrio Chino y cenar allí, con una cultura diferente -ni española medieval, ni escocesa, ni argentina- nuestro presente y cada momento fundacional de nuestro futuro.
 
 
Gracias, vida, por haberme acercado a Peregrinus Albus.