Otra mirada sobre los Highland Games III: Apetito y hambre.

Nuevamente nuestro incipiente cronista Daniel Alberto Casaux nos deleita con un texto basado en sus vivencias en el Campamento Medieval de Peregrinus Albus. ¡A disfrutarlo! En toda feria medieval que se precie no pueden ni deben faltar la gastronomía y los elixires de toda índole y graduación. Esta feria no fue la excepción, pero me dio la impresión de que los puesteros de alimentos sólidos se quedaron algo cortos de sustento. Quizás se debió a que la cantidad de asistentes superó las expectativas o a un inexplicable apetito colectivo producto de alguna alineación planetaria que potenció la voracidad de la plebe. Chi lo sá? Pero volviendo al apetito, creo necesario destacar el "hambre" del público por participar de las actividades que ofrecía Peregrinus Albus. Y hubo para todas las edades. Los niños disfrutaron grandemente de los aparejos y del uso de la espada y los jóvenes y adultos deliraron con las formaciones combinadas en un simulacro de batalla med...