lunes, 28 de octubre de 2013

Reseña sobre Nuestro Proyecto Conjunto en la Escuela Técnica N1 de Escobar

     Este año tuve la necesidad personal de llevar adelante este proyecto tan pronto como nuestra Consejera Diplomática Marisa hizo de puente con Inés. Simbolizaba para mi una deuda pendiente, un sabor amargo en la enorme lista de cosas que quienes tienen la responsabilidad de dirigir un grupo como este van acumulando a lo largo de los meses que pasan.

     Se nos ha dicho desde la concepción de Peregrinus que este sueño no iba a prosperar. Que esta actividad está destinada al fracaso si no se vuelve algo comercial. Que nadie tendría interés fuera de ser un entretenimiento de fin de semana y que fuera del ambiente medieval no había futuro alguno. Pero siempre supimos que nuestro camino estaba marcado por el aspecto cultural de la actividad, y que el valor agregado que pudiésemos ofrecer era la punta de lanza que nos abriría camino donde nadie más se atrevía aventurarse.

     Decidimos seguir pese a todo obstáculo. Hoy hemos dado otro gran paso hacia nuestro objetivo. Y con mucho orgullo digo y ratifico una vez más que la satisfacción de ver un espíritu que se ilumina no la reemplaza ninguna otra sensación del mundo.

     Al abrir mi correo, me llenó de orgullo ver la respuesta de un alumno al cuestionario guía que complementó el primer encuentro en la institución. Era el análisis de una película a elección en base a lo que los chicos habían escuchado contarles en ese encuentro sobre las armas y las armaduras en la Edad Media. Y no solo se limitó a detallar todos los aspectos de la película que asoció a la charla, sino que además hizo un análisis táctico sobre el uso de las armas y las estrategias con un contenido de opinión personal destacable. Es un trabajo tan completo que es digno de presentarse en cualquier entorno académico. A nuestro entender habla por si mismo, quiere decirnos mucho más de lo que nosotros imaginábamos en un principio. Es un mensaje que nos marca a fuego: "este es nuestro camino!!!".

     Con mucha humildad pidió disculpas por no enviarlo antes, hablándonos sobre todos los exámenes que había tenido. Solo puedo pensar en este momento cuánto debió representar para este alumno nuestra presencia; que pese a todas sus obligaciones de estudio se tomó un tiempo para ofrecernos todo este trabajo. Pienso en toda esa gente que los imagina como chicos que solo quieren perder horas de clase y me da mucha rabia. Pienso en toda esa gente que cree que el colegio es una institución perdida y que los chicos no aprenden nada hoy en día. Y pienso en toda esa gente que cree que los chicos no tienen capacidad. A todos ellos les digo que están muy equivocados. La educación de hoy solo necesita una injección de motivación. Creemos que en la actualidad los chicos, jóvenes y hombres que comienzan a volverse grandes no son bien comprendidos por un sistema que mantiene estructuras que en otro tiempo funcionaron bien, pero que no pudieron evolucionar a la par de los tiempos que corren.




     Peregrinus Albus nació con el objetivo de convertirse en un puente. Nuestro esfuerzo radica en generar un espacio donde el orador y el oyente no sean dos aguas enfrentadas, sino complementarias. Donde todo aquél entusiasta pueda participar a la par del mayor erudito en la materia siguiendo un objetivo común. Quienes estamos desde los primeros días tratamos de transmitir esta sensación de que todos podemos alcanzar nuestros deseos con esfuerzo y dedicación. A diferencia de otras épocas, la actividad cultural ya no está restringida a un selecto grupo de conocedores. Internet ha colaborado enormemente en nuestra investigación, y la innumerable cantidad de material impreso y digital que disponemos en la actualidad ha roto la barrera del tiempo y la distancia. Debemos entender que ya no aprenderá necesariamente quien asista a una institución educativa, sino quien sea motivado a hacerlo y se le suministren las herramientas necesarias.

     La Escuela Técnica Número 1 de Escobar, a través del apoyo incondicional de Inés Cordonnier como enlace del proyecto, se ha atrevido a romper este paradigma fomentando actividades y espacios alternativos que despierten en los chicos esa llama inspiradora que los motiva a desear saber, animarse por sí mismos a querer más y aventurarse a lograrlo. Nuestra presencia allí fue principalmente motivacional. Y fue tan así, que en este segundo encuentro vimos rostros conocidos quedándose no sólo a una charla, sino a las dos actividades programadas del día. Al recibir las consultas advertimos que estos chicos no sólo prestaron atención, que hicieron un autoanálisis entre los encuentros, sino que además poseen una capacidad asombrosa. No nos dejemos engañar y no subestimemos la capacidad de las futuras generaciones.




     Por nuestra parte seguimos apostando a romper la barrera que impone un museo entre la historia y sus entusiastas. Jamás subimos al estrado que aleja al orador de su público. Nosotros venimos a romper barreras; y las derribaremos una a una sin descanso. Nuestros rastreadores nos acercan el llamado de todos aquellos que no son escuchados, y estos peregrinos marchan hacia los rincones más inciertos en respuesta a ese llamado. Creemos que es nuestra responsabilidad, y nuestro deber social transmitir la llama que alguien despertó en nosotros mucho mucho tiempo atrás por la Edad Media. Somos felices solo con inspirar a un espíritu en búsqueda de su camino. Un camino que también comenzamos a recorrer algún tiempo atrás y hoy se vuelve más claro paso a paso.

Semper Fidelis!

Sir Martin Farhill
Portavoz de Peregrinus Albus

viernes, 18 de octubre de 2013

Reseña sobre Nuestra Participación del TAM 10ma Edición


     El pasado sábado cinco de octubre tuvimos la dicha de pasar un día maravilloso en las tiendas que Peregrinus Albus llevó al Torneo de Arquería Medieval del C.U.D.A. Fue la primera vez que participé de un evento al aire libre y de esta magnitud con el grupo, y la experiencia fue inolvidable.

     Los chicos se juntaron para cargar el material a llevar al stand a las seis y media de la mañana. Llenaron una camioneta con armas, telas, maderas, comida, carteles… ¡qué cantidad de cosas, todas producidas en los talleres de Peregrinus!



     Yo llegué alrededor de las diez y media de la mañana. Me esperaba un hermoso vestido que todavía no conocía terminado y que me sorprendió. Algunos chicos estaban terminando de armar el sector de juegos medievales, preparando los carteles con las instrucciones; otros, terminando de armar las carpas y el sector en el que se harían las clases y demostraciones. Fer preparaba el mostrador para el Mesón, con muestras de cada una de las delicias que se venderían y cartelitos con los ingredientes y precios. Yo llegué a ayudar cortando volantes, pero ¡había tantas cosas para hacer en ese enorme stand dividido en cuatro sectores!
 

    Ya a las once, los que querían hicieron la clase al aire libre, dirigidos por Javier. Nunca vi a los peregrinos disfrutar tanto del uso de las distintas técnicas y armas aprendidas durante las clases. Quienes estaban más avanzados, más variaban en lo que hacían -estamos en época de revisiones y evaluaciones en el Círculo de Esgrima Medieval Europeo, ya que a fin de año se define quiénes están capacitados para pasar de año y quiénes no, y los chicos aprovechan cada clase para repasar los temas de cada nivel-, pero todos disfrutaban enormemente del aire libre. Los primeros visitantes que no concursaban en el torneo de arquería comenzaron a acercarse e interesarse, y algunos de ellos estarían durante horas en el stand del grupo.

     Yo esperé impaciente que abriera el Mesón, porque la tarta de peras y manzanas al malbec llenaba el aire con su aroma y no me dejaba apartarme. Toda la comida se veía muy bien, y todo lo que probé, que fue bastante, tenía un sabor excelente. Me sorprendió las colas que se hacían para comprar comida -Fer, ayudado por Lily y por Mariana, a veces no daban abasto-, y por supuesto todo desapareció. Había personas que habían participado del TAM de 2012 y venían preguntando por tal o cual cosa que habían probado en la edición anterior, ¡y todavía lo recordaban!



     Terminada la clase, abrimos el stand para que quienes quisieran pudieran conocernos.



     El sector de juegos, tan bien preparado con los tableros hechos en cuero y las reglas impresas según el “Libro de tablas e dados” de Alfonso el Sabio, se llenó de chicos a quienes Myca y Yusti pudieron explicar las reglas y ayudar a jugar. El sector de entrenamiento se llenó de peregrinos atentos y entusiastas con ganas de dar clases iniciales a quienes se quisieran acercar, y con chicos que hacían cola esperando que les llegara el turno. Mientras tanto, Martín y Rodrigo charlaban con el público, mostrándoles los productos de los talleres de Peregrinus -espadas, escudos, cuchillos, mazos y lanzas de madera; armaduras y cofias de cota de malla; brazales, cascos, botas, cinturones de cuero- y otros elementos representativos de la época. En el sector de la Biblioteca también estaban las reproducciones de los manuales en los que se basan las clases de esgrima, y algunos de los tantos textos que usamos en nuestras reuniones periódicas sobre la cultura del medioevo. También habían llevado flechas, muestras de puntas de flecha, cuchillos de hueso… las charlas y las demostraciones encendían a los hablantes tanto como al público, que no dejaba de acercarse. Con el correr de las horas, otros peregrinos -entre los que me incluyo- nos hicimos cargo del desafío y comenzamos a exponer nuestros propios conocimientos a la gente que observaba diferentes elementos del stand. Esteban y Miguel les explicaban lo que hacía nuestro grupo y a veces los ayudaban a probar armas o armaduras. Facundo, cuando no daba clases ni exhibiciones, se acercaba a colaborar en las fotos con las armas de metal, y también colaboraba en las explicaciones.



     Martín Gambetta, quien conoció a la agrupación un año atrás en el TAM de 2012, decía “no puedo creer que hace un año yo estaba del otro lado… y hoy estoy acá, hablando con el público y dando clases”. Los más chiquitos estaban felices con él, Miguel y Myca, que se encargaron de enseñarles.
 




     Hacia el mediodía llegaron las Laudate Dominum. Habían dado a la mañana un espectáculo para la cátedra de Literatura Medieval en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, y nos llenaron, como siempre, con su color y su música. Algunos de los visitantes las esperaban ansiosos, a la espera de obtener una copia de su reciente primer disco; pero lamentablemente tienen que seguir esperando un ratito más, ya que está muy próximo el lanzamiento. Germán el Caminante se unió a ellas un ratito más tarde. Disfrutamos del sonido dulce de su arpa, de las interpretaciones actorales de romances viejos, de la “versión culta” de la canción del oso y la doncella, y de las hilarantes estrofas de las coplas subiditas de tono que ha recopilado.

     Todos lo disfrutamos muchísimo, y el cansancio no se notó en los rostros peregrinos. Terminado el torneo de arquería, comenzamos a desarmar entre todos. Telas, mesas, parantes, armas, tientos de cuero e hilos de todos tamaños, todo debía quedar armado y colocado en su lugar. La generosidad de los chicos no cesó ni siquiera al final, a pesar de que muchos de ellos iban a celebrar el cumpleaños de uno de ellos. Cerca de las nueve de la noche llegó la camioneta para volver a llevar los elementos a la Cueva del Oso, y una vez allí fue el verdadero punto final del evento. Saber que este Caminante Blanco hace apenas tres años que anda de romería por el mundo es algo que llena de orgullo a cada uno de nosotros, porque es la prueba de que todo lo que se hace con ganas, compromiso y voluntad, se logra, y que entre todos nos podemos ayudar a crecer y superarnos cada vez. Pronto llegará un nuevo evento, pero mientras tanto siguen las clases, las evaluaciones, los talleres, los video-debates, las degustaciones, la preparación de personajes por parte del Círculo Histórico… no hay tiempo para este peregrino para sentarse a esperar. La vida es una aventura, y así la estamos viviendo entre todos.



Marisa Fernanda García
Consejera Diplomática de Peregrinus Albus

miércoles, 13 de marzo de 2013

Contra Viento y Marea

Como uds. ya conocen, cuando abrimos nuestra Sala de Armas luchamos contra un sinfín de obstáculos. Mucha gente decía que era una pérdida de tiempo; que no funcionaría jamás. Otros tantos que nadie podría cubrir los costos de la actividad y que ningún lugar querría darnos espacio para la Sala. Bueno... Estaban muy equivocados.

Por suerte, unos pocos pensábamos que sí era posible. Así que contra todo pronóstico y poniendo capital de nuestros humildes bolsillos abrimos las puertas al público. Fue un comienzo duro,... lo reconocemos. Pero a tres años, treinta miembros dicen que esto es sólo el principio!!!

Actualmente nuestro nombre ha logrado circular con peso propio, y poco a poco comenzamos a cambiar la imagen que tiene la gente sobre esta disciplina. Me refiero a que un peregrino llega a nosotros con dudas sobre lo que está haciendo. No cree que esto se pueda hacer en la Argentina y menos tan seriamente. O que todos esos locos ahi reunidos se juntan a lastimarse; que esta es una actividad peligrosa. En Peregrinus hacemos un esfuerzo monumental para que cada miembro pueda participar de una actividad cultural, que claramente dispone de su esencia marcial; pero que no es por cerca sólo una cuestión marcial.

Nuestros miembros aprenden esgrima mientras también se encuentran con su propia historia. La de sus antepasados. Porque nuestra sangre tiene memoria y recuerda sus orígenes europeos. Si quitamos su componente histórico, esta disciplina carece de sustancia, pierde completamente sentido. Debemos entender que investigamos un proceso evolutivo que duró cerca de mil años de historia y estuvo compuesto por el aporte de un sinfín de pequeñas microculturas que poco a poco fueron tomando el concepto de nación que conocemos hoy en día.

Además, un peregrino fabrica su propio equipo en base a sus necesidades y gustos. Sea equipamiento de entrenamiento o equipamiento de exhibición, entender cómo se fabricaban las cosas en aquella época nos acerca a comprender el motivo por el cuál las armas y armaduras evolucionaron, y junto a ellas también tuvo que hacerlo el esgrima. Es evidente que no todo se puede fabricar mediante un proceso histórico, por el inmenso tiempo, dedicación y dinero involucrado sin mencionar las habilidades para hacerlo. Pero pese al resultado, reproducir en una pequeña escala ese proceso es iluminador. Cuando trabajamos en nuestro equipo de entrenamiento, entonces entra en juego las herramientas y procesos modernos; porque el desgaste del equipo es importante y requerirá repetir ese proceso cíclicamente durante el entrenamiento. Como la actividad que realizamos no lucra con el equipamiento, son los miembros mismos quienes fabrican lo que necesitan cuando lo necesitan, permitiendo que cualquiera pueda participar sin limitaciones económicas.

Pero para poder fabricar el equipo, primero debemos investigar cómo era realmente. De lo contrario, cualquier conclusión a la que lleguemos será errónea. Por eso dedicamos gran cantidad de tiempo a la investigación y los encuentros culturales como charlas, debates y encuentros audiovisuales. Enriquecer el espíritu investigativo, es dotar de herramientas al participante para que pueda recorrer este camino sin depender de nadie; sino poder recorrerlo acompañado y ayudarse mutuamente con sus compañeros. Vemos que en este mundo moderno el temor a perder el lugar de uno hace que mucha gente cree cajas fuertes para sus conocimientos, cuando en realidad cuanta mayor sea la pluralidad de conceptos, mayor será el proceso de evolución y crecimiento. Para nuestra sorpresa y placer personal, nuestro esfuerzo por entrar en contacto con todo tipo de instituciones, academias y organizaciones de todo el mundo nos mostró que el ambiente medieval se resiste a caer frente a esta actitud, y existe hoy en día innumerables fuentes informativas confiables y serias sobre la materia a libre disposición de la gente.

Finalmente, esta es una actividad que no se puede realizar solitariamente. Para entender cómo abatir a un enemigo, hace falta tener un compañero de entrenamiento. Por eso y para eso debe reinar un sentimiento de hermandad tal como sucedía en la Edad Media. En la Sala de Armas estudiamos los manuscritos originales de la época, e intentamos revivir ese conocimiento y trasladarlo a las armas disponibles. Y decimos esto porque los manuscritos que sobrevivieron a la historia generalmente son de fines de la Edad Media o principios del Renacimiento, por ende, si solamente nos abocáramos a ellos estaríamos cercenando la mayor fracción de tiempo del período en estudio. También, nuestro Mesón del Peregrino investiga la gastronomía de la época, y organiza encuentros en torno a ella para distendernos y fortalecer nuestros vínculos humanos.

Hoy, quienes tenemos la responsabilidad de dirigir a Peregrinus Albus estamos orgullosos del camino recorrido e ilusionados con todo lo que está por venir. Pero por sobre todo, enormemente agradecidos a nuestros miembros, seguidores y colaboradores que ponen tanto entusiasmo y aprecio por ayudarnos a cumplir nuestra tarea. Internamente tenemos un dicho: "A Peregrinus lo hacemos todos". Y hoy, al ver a cada uno de uds. siento que no es solo un dicho, sino una agradable realidad. Comenzamos un nuevo Ciclo de Actividades Regulares con tantos proyectos y propuestas que... Quien sabe lo que podremos lograr!

Semper Fidelis!
Sir Martin Farhill
Portavoz de Peregrinus Albus