martes, 7 de septiembre de 2010

Reseña sobre Nuestro Primer Choque de Culturas: Sipalki

Habiendo empezado ya un nuevo día, aún no puedo quitar de mi mente aquellas imágenes de hombres de armas de diferentes culturas luchando hombro a hombro. Sigo pensando en cómo se habrán sentido aquellos hombres medievales que llegaban de todas partes de europa, ya sea por dinero o por deseo propio, para luchar las batallas. Pienso cómo habrían sido aquellas noches luego del combate compartiendo anécdotas a la luz de una fogata.


Bueno, para ser honesto, algo así vivimos en nuestra primera experiencia de intercambio con nuestros amigos del equipo Hyong de Sipalki; quienes se aventuraron a compartir este primer choque de culturas. Como siempre, hubo nervios y dudas ante la primera vez que hacíamos esta actividad. Pero nosotros estábamos confiados que nos encontrábamos entre amigos. Ambos grupos desconocían los detalles del evento, a quienes resguardamos información tanto como pudimos para preservar la sorpresa de esta experiencia.

El equipo Hyong estuvo a cargo del calentamiento previo y nos instruyó con una clase focalizada en principios de seguridad y absorción de impactos, tema del cual están absolutamente familiarizados. No pudimos tener mejores maestros, no sólo por el Sabón Javier sino también por sus alumnos que contribuyeron en las explicaciones y estuvieron a nuestro lado durante los ejercicios. La experiencia de compartir este tema con ellos, nos permitió comprender la importancia que tiene la seguridad y adquirir la confianza para fortalecer nuestros esfuerzos en mejorar nuestra habilidad y entrenamiento físico. Sus proezas de destreza, nos demostraron que se puede, y al intentar seguirlos comprobamos que nosotros también podemos. Simplemente es cuestión de intentarlo cada día mejor.



Nuestros compañeros de Sipalki dieron una breve muestra de todo lo que se aprende en sus clases, cosa que muchos de nosotros desconocíamos. Al verlos en acción, pudimos advertir que existen numerosas similitudes así como muchas diferencias. Pero nos une un conocimiento común, comprensible únicamente como entendemos una ciencia. Una forma de conocimiento que más allá de las distancias o los recursos disponibles de una cultura, sus maestros de armas lograron alcanzar las mismas concluciones. Seguramente en nuestros próximos encuentros podamos evaluar, buscar y comparar estas similitudes y diferencias que hacen a cada estilo único pero vinculados intrínsecamente entre sí.



Finalmente, compartimos con ellos una parte de nuestras actividades. Recreamos las  tácticas de formaciones con lanzas, arcos y espadas. Creo que no sólo fue una experiencia nueva para el equipo Hyong, sino también para todos nosotros porque por primera vez éramos cerca de cuarenta hombres de armas luchando lado a lado. Como hermanos. Como una sóla unidad. Personalmente pude sentir la fuerza y la comunión del trabajo en equipo. Sentir cómo la sinergia del grupo fluía y cambiaba respetando siempre un bloque homogéneo, compensando las debilidades individuales y fortaleciendo la eficiencia del grupo. En nuestra actividad la habilidad o la fama de uno de sus soldados no era importante, puesto que en la cantidad y diversidad de armamento la muerte es indistinta para todos. Por lo tanto, la batalla requería hombres valientes que no temieran la muerte. Hombres de códigos fuertes para mantenerse junto a sus hermanos de armas firmes, para regresar todos a casa. Requería hombres astutos, que aprovecharan las ventajas de sus ejércitos y a su vez explotaran las desventajas de su adversario. Todo esto puede observarse en las estrategias combinadas, el máximo esplendor de la táctica en la edad media de Europa.



Mentiría al decir que la experiencia terminó allí. Porque el camino del guerrero no culmina luego de la batalla. Sino que debe recuperar sus fuerza (léase brindar con sus hermanos), y regresar a casa meditando con sus pensamientos. Es así que compartimos nuestras opiniones y expresamos las concluciones de nuestras experiencias celebrando el amanecer de muchos otros encuentros.

Enormemente Agradecidos Equipo Hyong,

Semper Fidelis!

Sir Martin Farhill

Portavoz de Peregrinus Albus